EL TRATAMIENTO DE INICIO Y MANTENIMIENTO DE LA NEFRITIS LÚPICA PUEDE INCLUIR MICOFENOLATO DE MOFETILO, TACROLIMUS, SU COMBINACIÓN O CICLOFOSFAMIDA INTRAVENOSA. SE OBTIENEN BENEFICIOS QUE PUEDEN SER SIMILARES Y LOS EFECTOS ADVERSOS SON ASUMIBLES.

El grupo Cochran Kidney and Transplant, con sede en Sidney, Australia, uno de los 52 grupos de revisión Cochran, ha publicado una revisión sistemática sobre la eficacia del tratamiento inmunosupresor en la nefritis lúpica. Las revisiones de la Cochrane Database of Systematic Reviews disponen del soporte metodológico y editorial de la Cochrane Library. Se trata de una actualización de dos revisiones Cochrane anteriores, de 2004 y 2012, respectivamente. Identificaron 26 nuevos ensayos clínicos controlados aleatorizados o cuasi-aleatorizados, con un total de 74 estudios y 5.175 pacientes. El objetivo fue conocer la eficacia actual del tratamiento inmunosupresor (IS), en combinación con glucocorticoides, de inicio y mantenimiento, de las formas graves de nefritis lúpica confirmadas mediante biopsia en pacientes adultos y pediátricos. Concluyen los autores que se dispone de poca información sobre los resultados de mortalidad, evolución a la insuficiencia renal avanzada y tasas de infección, lo que relacionan con la escasa frecuencia actual de estos tres eventos. En terminos de remisión, la ciclofosfamida intravenosa (Cfiv) puede ser similar al micofenolato de mofetilo (MMF), con mayor frecuencia de diarrea como efecto adverso en este último. El MMF a dosis bajas junto con anti-calcineurínicos, puede tener mayor tasa de respuesta completa, comparado con la CFiv. Los fármacos biológicos han mostrado resultados de tratamiento poco consistentes. Con respecto al mantenimiento de la remisión, solo se puede concluir que la azatioprina tiene más probabilidades de nuevo brote de actividad que el MMF (1).

1.- Cochrane Database Sys Rev 2018 Jun 29;6:CD002922.