LA SUPERVIVENCIA DE LOS PACIENTES CON LUPUS ERITEMATOSO SISTÉMICO MEJORÓ EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO PASADO, PERO SE HA MANTENIDO ESTABLE DESDE ENTONCES.

En un amplio estudio de revisión de la literatura médica se ha podido observar que los
pacientes con Lupus Eritematoso Sistémico (LES), tanto adultos como pediátricos, mejoraron
de forma gradual sus expectativas de supervivencia en la segunda mitad del pasado siglo,
entre 1950 y mediados de la década de los años 90, momento tras el que se produjo un
estancamiento de esta tendencia. Este hecho pudo observarse tanto en los países
desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo, con medios o bajos ingresos. Entre 2008
y 2016, en los países desarrollados, la supervivencia a los 5, 10 y 15 años en adultos fue de
95%, 89% y 82%, respectivamente; en los países en desarrollo, las cifras fueron algo menores,
de 92%, 85% y 79%, respectivamente. Durante el mismo periodo, en los niños, la supervivencia
a los 5 y 10 años fue de 99% y 97% en los países desarrollados y 85% y 79% en los países en
vías de desarrollo, respectivamente. Por otra parte, en el transcurso del periodo estudiado, la
proporción de pacientes fallecidos a causa de su LES fue disminuyendo en los países con alto
nivel de ingresos (Ann Rheum Dis 2017;76:2009–2016). Estos datos suponen un mensaje muy
optimista, en la medida en que el pronóstico de esta enfermedad ha mejorado en las últimas
década, pero aún hay margen para la mejoría.