LA ÚLTIMA CLASE DEL PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD DE GRANADA NORBERTO ORTEGO CENTENO: “HE HECHO LAS COSAS LO MEJOR QUE HE SABIDO”

PRESENTACIÓN

Profesor Norberto Ortego: una despedida docente, un legado vivo.


Prof. Dr. Norberto Ortego Centeno.

Queridos amigos:

Con sorpresa he recibido la noticia de que nuestro querido Norberto —el profesor, el doctor Ortego Centeno; permíteme, amigo, que hoy prescinda del tratamiento— ha cerrado uno de sus muchos y fructíferos ciclos vitales y profesionales: su etapa como docente universitario, impartiendo su última clase de Patología Médica en su Cátedra de la Universidad de Granada.

Directiva de AADEA en 2013: En el fondo: Dra. Castillo Palma, Dr. Martín Suárez, Dr. De Ramón Garrido. – En primera fila: Dra. Suárez Marrero, Dr. Ortego Cerezo; Dra. Barnosi Marín, Dr. Sánchez Román, Dr, Tenorio Martín, Dr, Callejas Rubio, Dr. García Hernández.

Además de llamarlo de inmediato para darle un abrazo simbólico (que materializaremos en cuanto tengamos ocasión) he sentido la necesidad de poner por escrito todo lo mucho y bueno que, como amigo, como compañero, como maestro y como referencia para todos, hemos recibido de él durante tantos años, dentro y fuera de AADEA.

Tríptico del programa de la primera reunión de AADEA. Almería 14 de febrero de 2004.

Pensé inicialmente en desgranar aquí sus numerosas cualidades, logros e inquietudes dentro de nuestra Asociación: su papel como Fundador y Primer Presidente desde aquel ya lejano 2003, su posterior condición de Presidente Honorario, su tenaz labor como coordinador y dinamizador de Cuadernos de Autoinmunidad, su extraordinario trabajo como profesor en las sucesivas ediciones del Máster de Autoinmunes, o sus constantes y brillantes intervenciones en congresos, seminarios, cursos y demás actividades de AADEA.

Sin embargo (y dudando, como siempre, de mis dotes de escribidor) prefiero reproducir íntegramente el texto que hoy, 9 de mayo, le dedica Granada Hoy en reconocimiento a su trayectoria.

Va por ti, profesor Ortego; va por ti, querido Norberto.

Julio Sánchez Román
Secretario de AADEA

ARTÍCULO

LA ÚLTIMA CLASE DEL PROFESOR DE LA UNVIERSIDAD DE GRANADA NORBERTO ORTEGO CENTENO: “HE HECHO LAS COSAS LO MEJOR QUE HE SABIDO"

La última clase del profesor de la Universidad de Granada Norberto Ortego Centeno: "He hecho las cosas lo mejor que he sabido"

El catedrático de Medicina se despide de la docencia y recoge el cariño de alumnado y compañeros.

Arantxa Asensio
Redactora

Granada, 09 de mayo 2026 - 11:13

Foto en el aula de la última clase del catedrático del Departamento de Medicina.

"Efectivamente, lo que comenzó como un día de clase normal, acabó siendo un día especial, muy especial, diría yo". Así comienza el breve mensaje con el que el catedrático del Departamento de Medicina de la Universidad de Granada Norberto Ortego Centeno dio cuenta de su última clase en la Facultad del campus de Ciencias de la Salud, este viernes. Fue una última lección emotiva y marcada por el cariño que recibió de alumnado y compañeros. Además de las palabras que se dijeron en esa clase y de los presentes con los que fue obsequiado el catedrático desde este ahora jubilado, éste quiso dejar una profunda reflexión en sus redes sociales.

Nacido en León en 1956, Ortego Centeno fue reconocido el pasado 2024 por el Colegio Oficial de Médicos de Granada por su dilatada trayectoria. Destaca como socio fundador y primer presidente de la Asociación Andaluza de Enfermedades Autoinmunes (AADEA) de la que en el momento del reconocimiento colegial era presidente honorífico. Fue jefe de la Unidad de Enfermedades Autoinmunes Sistémicas del San Cecilio, profesor en las universidades de Huelva y Barcelona, y responsable del grupo de investigación MP07- bases Fisiopatología y Terapéutica Médica del Instituto Biosanitario de Granada. En la UGR daba clases de Bases de la Medicina Interna I, Patología Médica y Patología Osteo Articular y Enfermedades Sistémicas.

Su extenso currículo investigador, docente y sanitario se completa con una actividad en redes sociales en la que se combinan su interés por la jardinería, reflexiones sobre actualidad y siempre el deseo de que "encontréis muchos ratitos de felicidad". Precisamente ese mensaje aparece en la breve nota con la que su última promoción de Medicina en la UGR le desea lo mejor en esta nueva etapa vital. "Para el profesor Norberto Ortego Centeno. Que tenga un bonito día, cargado de muchos ratitos de felicidad. Ha sido un honor. Promoción Medicina UGR 2021-2027", reza el mensaje.

Como previa de esa última clase, el catedrático publicó en redes la imagen de un geranio "descendiente de una estirpe de Ronda", con muchos años y capaz de sobrevivir a los estragos del gusano barreno. "Este año, además, está especialmente bonito", describía sobre la planta el profesor para anunciar que "hoy [por este viernes], como os comenté hace unos días, tengo mi última clase".

El geranio del doctor Ortego. Ver el mensaje que le acompaña enlazado en la imagen.

Sobre cómo vivió esa despedida de las aulas como docente en la Facultad, Ortego Centeno detalló que "se acabó convirtiendo en un acto muy bonito, cargado de emoción, en el que me mostraron su cariño algunos amigos que llegaron a mi vida como pacientes, alumnos y mis compis de la Unidad de Sistémicas. No se puede pedir más. Había preparado unas palabras a modo de despedida, pero reconozco que se escondieron detrás de los sentimientos y a duras penas pude encontrarlas".

Sí pudo lanzar una reflexión sobre la profesión médica y la enseñanza. "Creo que la enseñanza de la medicina supone un reto cada vez más complicado. La cantidad de conocimientos crece de forma exponencial: cada día se descubren cosas nuevas y es difícil abarcarlo todo. La facultad debe formar médicos generales, no especialistas", arguye, para señalar que la formación continúa en la residencia en hospitales y centros de salud.

"El encuentro con el enfermo debe ser más prolongado y precoz", pidió el catedrático en esta reflexión. "La enfermedad debe verse no como algo teórico, sino como un problema que afecta a personas y que retuerce la vida de aquellos que tienen la mala suerte de tropezarse con ella, y la profesión médica como una herramienta para intentar enderezarla. Está claro que es un tema difícil y complejo", reconoció el profesor y médico.

"Yo he hecho las cosas lo mejor que he sabido y podido que no quiere decir, ni mucho menos, que sea lo mejor. Pero es que lo mejor, es posible que no exista. Ya conocéis el aforismo: “Lo perfecto es el peor enemigo de lo mejor”, concluyó.

Sus estudiantes le entregaron una placa en la que se podía leer "A quien hizo de la Medicina un arte y de la docencia una vocación eterna. Gracias", además de entregarle un ramo de flores.